La labor de cuidar a los empleados, en muchas empresas, se sitúa de manera natural en departamentos de personal o recursos humanos. Se trata de una función específica que permanece en muchas ocasiones a distancia de las áreas de negocio de la compañía. Por suerte, hoy pocas empresas cuestionan que el cuidado de las personas que componen nuestras empresas es la prioridad número uno si queremos tener una empresa exitosa.
El cambio que estamos viviendo consiste en convertir la gestión de personas en un área transversal, de la que todas las direcciones participen. El reconocimiento como “buen empleador” no es únicamente un sello que las empresas se quieran colgar para atraer talento o dar buena impresión ante sus accionistas. El interés por el bienestar de los empleados es genuino y aporta muchas ventajas. Según la consultora americana BestCompaniesAZ, las empresas con mejor “marca de empleador” consiguen reducir la rotación de plantilla en un 65%.
Otros beneficios indicados por esta compañía son una mayor atracción de talento, mejores resultados financieros e, incluso, una mayor fidelización de clientes. Estudios aparte, es innegable que tener empleados contentos se traduce en clientes fieles.
Cómo reconocer el trabajo de los empleados más allá de la nómina
Las recompensas a los empleados, pensadas para mejorar los resultados personales y de equipo, son una de las herramientas que las empresas tienen a su disposición para conseguir los mejores resultados.
La relación con los empleados también evoluciona, y el esquema básico de intercambio de trabajo y resultados por el pago de una nómina está más que superado. Los empleados buscan algo más que una nómina acorde a su valía y a su entrega, la cual se da por garantizada. Por supuesto, ningún esquema de recompensas sería efectivo si la plantilla percibe que no está siendo bien retribuida en lo monetario.
Las acciones para motivar a equipos, como los premios por desempeño, los regalos en ocasiones especiales, el cuidado de la salud, la participación en jornadas solidarias o de voluntariado y otras acciones están demostrado que aumentan la retención del talento interno.
Seis ideas para recompensar a tus empleados
Así pues, en la búsqueda de un esquema de recompensas que vaya más allá del pago de una nómina adecuada, las empresas disponen de al menos seis palancas que activar, que se pueden usar de manera complementaria:
- Políticas que favorezcan la conciliación y refuercen el vínculo personal de la empresa y la persona, integrando a su familia como parte importante en su desarrollo profesional. La inclusión de horarios flexibles o el aumento del tiempo libre o permisos para que los empleados compartan más con sus familias son dos ejemplos muy utilizados.
- Recompensas y regalos en ocasiones especiales. La entrega de recompensas como tarjetas regalo u otras políticas similares también tienen un efecto motivador potente, al alejar su concesión de los resultados puramente laborales. Un ejemplo serían los regalos de Navidad, cumpleaños o por el nacimiento de hijos.
- Acciones de incentivos y gamificación. Relacionado con lo anterior, aunque en este caso sí vinculado al rendimiento, se pueden organizar programas o acciones puntuales de incentivos por ventas, recomendación u objetivos de departamento. La entrega de regalos no monetarios, en este caso, ayuda a la empresa a empatizar más con los empleados.
- Mejora de competencias. Incluye cualquier acción que permita mejorar la carrera laboral de los empleados. Formación, programas de mentoría o talleres son siempre bien recibidos, aunque algunas empresas lo malinterpretan como gasto, la realidad es que cada euro gastado en formación tiene un retorno directo en forma de mejora de resultados.
- Fomentar los eventos sociales refuerza el vínculo entre compañeros. Bien sean de manera formal (cena de Navidad) o de manera informal (pausas para el café en equipo), todo lo que se haga por favorecer la interacción entre individuos, no sólo mejora el funcionamiento de los equipos sino que mejora el humor general de las plantillas.
- Bienestar y ocio. Por último, pero no menos importante, también recogerán su fruto aquellas empresas que apuesten por el cuidado del bienestar emocional, físico o cultural de sus empleados. Como decíamos al inicio, la empresa, hoy en día, también puede ser facilitadora del cuidado del empleado, mediante diferentes tipos de acciones.






